martes, 15 de septiembre de 2015

¿Qué pasó en septiembre de 1939 en Los Molinos?


En julio publiqué en este blog una entrada explicando qué estaba pasando en el Ayuntamiento de Los Molinos en torno al 18 de julio de 1936, intentando exponer la normalidad democrática por la que transcurría entonces nuestra administración municipal, preocupada por construir unas nuevas escuelas, por mantener la disciplina urbanística, por atender a las necesidades de los vecinos y vecinas, por denunciar y desentrañar qué había hecho la anterior corporación con las cuentas municipales...
Cuando leí esas actas y esos documentos en el Archivo Histórico Municipal me sorprendieron la normalidad y la contemporaneidad de lo que entonces pasaba, tan parecido a lo que pasa ahora en muchos Ayuntamientos.
Las cinco personas que constituían el gobierno municipal eran las protagonistas de esa pequeña historia, como lo son de esta nueva entrada, porque tres años después cuatro de los concejales, entre ellos el alcalde que había vuelto voluntariamente de Francia, habían sido fusilados, tras someterlos a torturas, a un consejo de guerra sin posibilidad de defensa y acusarlos de adhesión a la rebelión. El quinto miembro de la Junta Local se salvó al quedarse en Francia.
Precisamente fue el 15 de septiembre de 1939, coincidiendo con las fiestas de Los Molinos, cuando murió fusilado en las tapias del cementerio del Este nuestro alcalde Santiago Andrés Andrés, junto con el concejal y su sucesor en la alcaldía Mariano López Piñuelas y el vecino Basiliso García Rodríguez. También ese día fueron fusilados otros alcaldes de pueblos de la Sierra, como Mariano Cuadrado, de Torrelodones (al que ha sido dedicada una plaza en ese pueblo, por unanimidad del Pleno municipal), el alcalde de El Escorial, Dionisio Fernández Salinero y otros más.
El ilegal fusilamiento de vecinos de Los Molinos, en Cercedilla, a manos de milicianos desconocidos, en los primeros días de la Guerra pesó en las condenas, aunque a ninguno de los molineros fusilados se les acusó de ninguna muerte, pero sí de destinar los muebles que incautaron en los chalets a los hospitales y el dinero de las cofradías, que depositaron ante el Secretario del Ayuntamiento, a la Caja de Reparaciones de Madrid. Concretamente, la sentencia del Consejo de Guerra dice:
"Resulta probado y así se declara por el Consejo que los procesados Gregorio Alonso Martín, Anastasio Aparicio Ortega, Mariano López Piñuela y Santiago Andrés Andrés de malos antecedentes y izquierdistas destacados con anterioridad al Glorioso Movimiento Nacional actuaron dede el primer momento al servicio de los marxistas en el pueblo de Los Molinos (...) Considerando que los hechos que se declaran probados son constitutivos de un delito de adhesión a la rebelión con las circunstancias agravantes de extrema peligrosidad (...) Fallamos que debemos condenar y condenamos a los procesados (...) como autores de un delito de adhesión a la rebelión agravado por la peligrosidad de los agentes y gran transcendencia de los hechos realizados a la pena de muerte"
Durante el Consejo de Guerra Santiago Andrés Andrés mantuvo en todo momento una posición digna, indicando que por orden suya se protegió al cura párroco, Alejandro de Castro, "para evitar que se metieran con él" y en sus declaraciones no inculpó a nadie (lo que a veces hacían algunos procesados tras las torturas y para intentar librarse de la pena de muerte).
El defensor de oficio, un oficial del ejército franquista, "expuso que los hechos realizados por los cuatro procesados eran constitutivos del delito de auxilio a la rebelión y solicitó se impusiera a cada uno de ellos la pena de 18 años y un día de reclusión temporal."
El 23 de junio de 1939, tres meses antes, habían sido fusilados los concejales Anastasio Aparicio Ortega y Gregorio Alonso Martín, junto con el vecino Enrique Molero Herrero, en el barranco arcillero que existía junto al cementerio de S. L. de El Escorial.
Los cadáveres de todos estos molineros fueron enterrados en fosas comunes, a las que se negó su identificación y esquela, que se sigue negando 76 años después.

La Junta Local de Los Molinos, emanada de las elecciones ganadas por el Frente Popular en febrero de 1936, había desaparecido junto con la democracia y el poder de los de abajo. En Los Molinos volvían a mandar los caciques, los señoritos, los pistoleros falangistas, el cura y el comandante del puesto, que se involucraron activamente en las denuncias y acusaciones que llevaron a estos molineros a la muerte y también a decenas de encarcelamientos, expropiaciones, las palizas y humillaciones a los sobrevivientes, durante años y años.
La dictadura en su estrategia represiva y en su afán de implantar el miedo no sólo se llevó la vida de estos trabajadores y sindicalistas, y de varios vecinos más, sino que quiso matarlos dos veces haciendo desaparecer también su memoria del recuerdo colectivo. 
Parcialmente lo lograron durante decenios.
Todavía hoy algunos vecinos y hasta algunos familiares se sienten incómodos cuando salen a relucir estos hechos históricos. Todavía hoy, en nuestro pueblo, al contrario que en otros, nada recuerda a estas personas injustamente condenadas y fusiladas por un gobierno ilegítimo, nacido de la traición y la victoria en una guerra en la que fueron claves las tropas coloniales ("los moros que trajo Franco") y el amplio apoyo del gobierno nazi alemán y del gobierno fascista italiano...

Una vez más, y no nos cansaremos, tenemos que repetir que sin Memoria no hay futuro y que los familiares tienen derecho a que los suyos reposen en tumbas con su identificación. Una vez más, y no nos cansaremos, decimos que tenemos que sentirnos orgullosos de esos molineros que pelearon por la República, la democracia y los derechos de los humildes. Una vez más, y seguiremos insistiendo, recordamos la deuda que tenemos con su memoria y alentamos a que ésta sea reconocida oficialmente por nuestro Ayuntamiento y nuestro pueblo, como ya lo ha sido en centenares de localidades.
Adolfo Rodríguez Gil

10 comentarios:

Adolfo Rodríguez Gil dijo...

Si alguna persona tuviera fotos de Gregorio Alonso Martín y de Mariano López Piñuela, le agradeceríamos si nos la pudiera hacer llegar en formato digital (o que nos las prestara para digitalizarlas).
También agradeceríamos si nos hicieran llegar alguna noticia sobre Victoriano Domínguez Torrejón y los otros molineros que se tuvieron que exilar.
Saludos,

Almudena dijo...

Una vez leído esta entrada referente a la memoria historia, me llama mucho la atención que digas " El ilegal fusilamiento de vecinos de Los Molinos, en Cercedilla, a manos de milicianos desconocidos"
Desconocidos???? Por favor informate, porque que yo sepa fueron gente del pueblo, vecinos de aquellos que detuvieron, de manera arbitraria, si en el archivo no pone nada pregunta a la gente mayor.

Por lo demás no tengo nada que objetar.

Almudena Herrero.

Adolfo Rodríguez Gil dijo...

Almudena, no hay ningún documento ni referencia, ni en el Consejo de Guerra, ni en la Causa General (en la que se atribuyeron muertes de manera falsa), ni en las declaraciones de los familiares... que ni siquiera insinue que los miembros del Ayuntamiento participaron en el fusilamiento de esas personas.
Nadie lo ha dicho nunca. Si tú has recibido alguna versión familiar contraria es otro tema, pero en la investigación histórica, los testimonios directos suelen ser tomados en cuenta, pero no ser considerados fuente verídica.
Lo que afirmaron algunos, incluídos los procesados, es que habían decidido la detención de algunos de ellos, lo que estaba dentro de sus atribuciones y responsabilidades, teniendo en cuenta que las tropas franquistas estaban a cinco kilómetros, que los falangistas y miembros de la CEDA estaban con el golpe, que los fascistas venían fusilando a todos los republicanos y combatientes que hacían prisioneros... Por esas mismas fechas fusilaron en la N-VI al diputado y presidente del Barça nada más hacerle prisionero.
Pero lo que parece claro es que no fueron ni vecinos de Los Molinos ni de Cercedilla, porque si hubiera sido así se hubiera sabido y se hubiera incluído en los procedimientos con la más mínima sospecha.
Además, gente que ha investigado algunas de las actuaciones en la Sierra habla de que los responsables de la mayoría de los crímenes pudieron ser la llamada "Columna del Amanecer", formada en gran parte por presos comunes liberados de las cárceles tras el caos que siguió al golpe y que enarbolaban símbolos anarquistas (no que lo fueran...). Por otro lado, esos fusilamientos fueron contrarios a las instrucciones que llegaban desde el gobierno republicano, que incidían en no tomarse la justicia por mano propia, en impedir que se hicieran controles y detenciones arbitrarias, en desarmar a los incontrolados... Sobre esto hay abundante documentación, también en nuestro Archivo.
Estas fueron otras de las diferencias, aparte del número de crímenes y de la legitimidad de uno y otro bando. Los fascistas, desde el primer día, lanzaron instrucciones detalladas sobre cómo proceder al exterminio y cómo aterrorizar a la población. Siguieron asesinando toda la Guerra y una vez terminada, hasta el 27 de septiembre de 1975.
En el bando republicano el descontrol fue durante los primeros meses y se fue terminando en la medida en que la autoridad gubernamental se fue haciendo con el control de la situación.
En cualquier caso, agradezco la polémica y el tono de tu comentario, pues algunas personas cuando se tocan estos temas se limitan a insultar.
Un saludo,

Almudena dijo...

Yo no me refiero a los miembros del ayuntamiento, yo solo te señalo que creo que deberías informarte de otras fuentes, y que fueron gente del pueblo, vecinos, los que llevaron a cabo la detención, quien les mandaba, no lo se, si eran o no de Los Molinos.

Almudena

Adolfo Rodríguez Gil dijo...

Almudena, de acuerdo a lo que he leído en la Causa General (instruída por la dictadura) y en los sumarios de los Consejos de Guerra, se acusa a algunos vecinos de participar u ordenar las detenciones de algunos de los fusilados en Cercedilla, pero se dice que otros fueron detenidos por controles en otros pueblos. En ningún momento se dice, ni siquiera se insinúa, que gente de Los Molinos participara en esos fusilamientos.
Tampoco se dice en las declaraciones que los familiares de los fallecidos hicieron para el Consejo de Guerra, ni nadie de las personas con las que he hablado de este tema me ha dicho lo contrario.
Lo que sí sale en esos documentos son las declaraciones por parte de otras personas contra las víctimas del Consejo de Guerra franquista, especialmente por parte de dos personas de Falange, como también sabemos por algunos de los supervivientes de las terribles torturas a las que fueron sometidos en el Convento de las Carmelitas de S. L. de El Escorial.
En otros países, para cerrar las heridas tan profundas que deja una guerra civil, se han establecido comisiones de la verdad, que han hecho una investigación rigurosa. No ha sido el caso de nuestro país, porque tanto en la dictadura como en la "democracia" no se ha querido que establezca un análisis desapasionado. A pesar del tiempo transcurrido (casi 80 años) esto podría ser algo oportuno, además de reparar la situación y los agravios de los que todavía hoy no tienen ni el derecho a una tumba y sus familiares. Sólo una parte de las víctimas fueron nombradas, reconocidas, tienen placas y monumentos, sus viudas y huérfanos fueron indemnizados, etc.
Me sigo alegrando de poder hablar de este tema con una persona que da argumentos.
Un saludo,

Almudena dijo...

Seguramente no has hablado con las personas indicadas, yo creo a quien me lo ha dicho.
Con respecto a que te alegras de poder hablar con argumentos y no insultos, sobre este tema, me parece de lo más normal, así lo veo yo.

Yo creo que es un tema muy delicado, al tratarse de un pueblo pequeño, y todavía hay sensibilidades a flor de piel, por eso es fundamental hablar con respeto que todas las víctimas se merecen sean del bando que sean.

Anónimo dijo...




http://www.1mayo.ccoo.es/nova/files/1018/Manifiesto40F.pdf

Anónimo dijo...

Acto de recuerdo y homenaje a los últimos fusilados por el franquismo SÁBADO 26 DE SEPTIEMBRE, 19:00 h.

Auditorio Marcelino Camacho de CC.OO. C/ Lope de Vega, 40 - Madrid

22 de septiembre de 2015, 12:17

Rafa dijo...

Adolfo, me parece respetable y necesario lo que estás haciendo, nos estás enseñando una parte de la historia de nuestro pueblo que muchos desconocíamos, o conociamos parcialmente (solo las hisotorias de nuestros abuelos o nuestras familias y poco más).
Yo te agradezco personalmente que publiques documentos del archivo y también tus comentarios. Pero, si me lo permites, te diré que no minusvalores la fuente oral, los testimonios de gente que pudo tener en algún momento un testimonio directo de algunos hechos (como te dice Almudena). Por medio de esos testimonios te darías cuenta de algunos entresijos de la vida del pueblo en aquella época que difícilmente vas a encontrar reflejados en textos del archivo (menos aun en un "sumario judicial" franquista).
En otra ocasión también te lo señalé: la Historia se hace con las fuentes directas, es lo que diferencia a un historiador (Julián Casanova, Angel Viñas..) de un cuenta historietas como Pio Moa. Pero creo que tú das más peso a esas fuentes de archivo que a los testimonios y a la historia oral, y en un tema como éste, a lo mejor no estás acertando.
de todos modos gracias.
Rafa

Adolfo Rodríguez Gil dijo...

Rafa, yo creo que no minusvaloro las fuentes orales.
Lo que he dicho es que "en la investigación histórica, los testimonios directos suelen ser tomados en cuenta, pero no ser considerados fuente verídica" y eso no es que lo sostenga yo, sino que así suele ser considerado por los especialistas, cosa que no soy.
En mi caso no puedo decir tampoco que haya hecho una investigación rigurosa, sino sólo un acercamiento parcial, pero te aseguro que además de buscar en el Archivo Municipal, en las actas de los Consejos de Guerra (que no están en el Archivo), en la Causa General, en escritos sobre la Guerra en la Sierra, he hablado con algunas personas de Los Molinos y de otros pueblos de la Sierra, a varios los he entrevistado y a algunos filmado, entre ellos a varios que ya han muerto por razones de edad.
Los testimonios orales son importantes y casi siempre emocionantes. Yo tengo en gran estima un libro que se lláma "Recuérdalo tú y Recuérdalo a otros", que es, precisamente una historia oral y coral de la Guerra, planteada de una manera rigurosa.
Pero he pasado también por situaciones en que personas con las que he hablado varias veces, han ido cambiando la versión de lo que me contaban. Alguno utilizando el argumento de autoridad de "me lo dijo mi madre" pero cambiando el contenido de lo afirmado...
En cualquier caso lo que me refería es que en ningún documento de la dictadura, ni en los consejos de guerra, ni en las declaraciones de los fascistas de Los Molinos... nadie dijo nunca que ningún molinero estuviera implicado directamente en los asesinatos de los vecinos de derechas. Me extrañaría mucho que si hubiera habido la más mínima duda alguien no lo hubiera declarado o insinuado cuando denunciar era lo habitual y hasta una forma de evitar aparecer como sospechoso.
Y, también en cualquier caso, si alguien lo dice y con eso quiere justificar de alguna manera las torturas, los encarcelamientos, los exilios y los asesinatos de nuestros vecinos por la dictadura, es, como mínimo, una persona que minusvalora a las víctimas del peor terrorismo que hemos sufrido, aunque se me ocurren calificativos más certeros.
Un saludo,