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lunes, 7 de marzo de 2016
viernes, 26 de febrero de 2016
sábado, 14 de noviembre de 2015
Notas de un compañero de PODEMOS ante los atentados en París y comunicado de Anticapitalistas
- Una de las claves de esta campaña está en nuestra capacidad de construir una comunidad de valores, abierta y difusa, pero de valores. No somos los trajeados que se cuelan ni aunque sólo haya dos personas por delante para comprar el pan. Tampoco los que les damos patadas a los refugiados mientras hacemos un reportaje fotográfico.
- La lógica de quedarse aislado en casa viendo la televisión y los gestos institucionales sólo alimenta la paranoia colectiva y los giros autoritarios. Necesitamos marcar otros caminos y da un paso más allá de lo que hubiésemos hecho en etapas anteriores.
- Podemos nació para poner cordura, para ayudar a sanar a una sociedad herida. Si ante shock de este tipo afirmamos que no servimos para nada (invitamos a acudir a concentraciones que convocan quienes y contra quien) entonces estamos haciendo presidentes a otros.
- ¿Qué sucedió durante las europeas con el asesinato de la presidenta del Partido popular de León? En Asturies mantuvimos los actos y los reconvertimos. Dijimos que el 15M fue la mejor vacuna contra el horror y las respuestas autoritarias que veíamos en otros países...
- ¿Qué necesitamos añadir ahora? Los eventos convocados -o que vayamos a convocar estos días- pueden mantenerse si se convierten en un momento de recogimiento pero también de construcción de comunidad más allá de nuestras fornteras. Somos carteros del cambio, así que escribamos cartas en esos actos para enviárselas a diferentes personas que vivan en francia, desde la taxista que ayudó a llevar gente a casa, el tipo que se sintió tentado de prenderle fuego a un comercio de un joven marroquí, a un estudiante de la Banlieu, incluso una al propio Valls...
- No podemos transformar cada momento político en miedo, para terminar dando una respuesta conservadora. Con el 11M no nos quedamos en casa a ver como Aznar gestionaba la crisis. Nuestras caras visibles deben mostrar respeto y sobriedad, pero deben ser también referentes éticos.
Mucho ánimo compas!
Comunicado de Anticapitalistas
Ante los atentados perpetrados en París el viernes 13 de noviembre, desde Anticapitalistas condenamos la barbarie y nos solidarizamos con quienes la sufren. Vaya por delante nuestro mensaje de apoyo y empatía a las personas afectadas y nuestra indignación y rabia ante lo sucedido.
El objetivo del terrorismo no es otro que crear un estado permanente de terror, odio y desconfianza generalizado entre la población. Si la respuesta pasa por recortes de libertades, menos democracia y nuevas violaciones de los Derechos Humanos, habrán cumplido su objetivo. Responder al odio con más odio y al terror con más terror es entregarles la victoria a los terroristas y retroalimentar la barbarie.
Quienes pretenden criminalizar a todo un grupo social por el simple hecho de compartir origen geográfico, fenotipos raciales o supuesto sustrato cultural común, caen en la misma ceguera y en el mismo esquema de confrontación de bloques y choque de civilizaciones que impulsa la derecha xenófoba. El mal llamado Estado Islámico ni es Estado ni es islámico, pues nada comparte con los más de 1.500 millones de musulmanes que hay en todo el mundo y que desde el primer momento están condenando estos y otros atentados similares. Hoy el foco está en París, pero cabe recordar que la mayoría de víctimas de la barbarie yihadista, en sus diferentes versiones y fracciones, son los propios musulmanes. El fanatismo religioso, sea del tipo que sea, es siempre enemigo del pueblo, como también lo son el imperialismo o las políticas racistas.
De la misma forma que criticamos las reacciones automáticas y simplistas, criticamos los análisis mecanicistas y unilaterales. El imperialismo occidental no es la única causa del fanatismo religioso ni de los atentados que este perpetra, aunque contribuye decididamente a seguir girando una rueda de acción/reacción mortífera y otorga una coartada política a quienes, en ambos bandos, tienen interés en apuntalar un mundo de bloques cerrados y enfrentados que dividen a los pueblos y a las clases trabajadoras. Los yihadistas se crean en las mezquitas radicalizadas y minoritarias, pero también en las cárceles, en los barrios deprimidos por el paro y la pobreza, en los escombros de los bombardeos.
Las intervenciones militares exteriores se suman a la política exterior comercial y económica de las grandes potencias con los países del Sur Global, a los muros y CIEs de la Europa Fortaleza, a los modelos de integración racial por asimilación y a las políticas de austeridad que, en todo el mundo, provocan pobreza, desigualdad y guerras. Ese es el caldo de cultivo del fanatismo. Combatirlo pasa por vaciarlo, no por verter aún más líquido incendiario.
Cerrar fronteras, suspender las libertades civiles, militarizar el espacio público, endurecer el Código Penal y agitar el odio racial es el verdadero programa del terrorismo. La perpetuación del Estado de Emergencia o los pretendidos Pactos Antiterroristas que no atacan las causas, sino solo los efectos, son solo soluciones cosméticas de cara a la galería, cuando no nuevas vueltas de tuerca en la espiral de terror global. La solidaridad es la ternura entre los pueblos, no la connivencia con quienes provocan el horror y alimentan la espiral de violencia. Por eso nos preocupa que la respuesta a estos atentados pase por reforzar los mismos valores y prácticas que buscan instaurar. O que se utilice esta matanza para criminalizar aún más a las y los refugiados que están llegando a Europa y que vienen precisamente huyendo del fundamentalismo religioso y del odio y muerte que genera.
Que los atentados de París se conviertan en el “11S europeo” no dependerá tanto del número final de víctimas sino de las reacciones y consecuencias políticas que se deriven. El ciclo de guerra global permanente, recortes de libertades y políticas racistas abierto desde 2001 explica en gran medida los ataques de París y debería suponer una lección para este nuevo desafío. Todavía estamos a tiempo. Sin embargo, las principales fuerzas políticas en Francia, España y Europa ya hablan de “la guerra del siglo XXI” y responden en clave de unidad nacional, seguridad policial y odio racial. Más que una respuesta, parece un programa electoral y de gobierno de la derecha más reaccionaria. Si dejamos que los Le Pen y Sarkozy de cada país lideren la respuesta contra el terror, solo encontraremos más odio y terror. El recuerdo de la guerra de Iraq y la gestión de los atentados del 11M en Madrid por parte del Gobierno de Aznar deberían servirnos como ejemplo.
Si las bombas consiguen vaciar las calles y quebrar la vida en común, la represión y el odio ocuparán el vacío. No es la hora del miedo ni de esconderse en casa, dejando el terreno libre a quienes, desde uno y otro lado, quieren levantar muros de desconfianza entre las clases populares. Es la hora del pueblo, de crear comunidades vivas, abiertas y solidarias. Porque allí donde hay gente organizada, no entra el fanatismo ni el odio, lleve etiqueta yihadista o neofascista. Solo cabe una respuesta: más democracia, más derechos, más comunidad. Nuestro más firme rechazo a todas las formas de odio y a quienes las alimentan desde cada bando solo es equiparable a nuestra más firme solidaridad y apoyo a quienes las sufren y a quienes las combaten. Solo el pueblo salva al pueblo. Solo los pueblos salvan a los pueblos.
Anticapitalistas, 14 de noviembre de 2015 http://www.anticapitalistas.org
El objetivo del terrorismo no es otro que crear un estado permanente de terror, odio y desconfianza generalizado entre la población. Si la respuesta pasa por recortes de libertades, menos democracia y nuevas violaciones de los Derechos Humanos, habrán cumplido su objetivo. Responder al odio con más odio y al terror con más terror es entregarles la victoria a los terroristas y retroalimentar la barbarie.
Quienes pretenden criminalizar a todo un grupo social por el simple hecho de compartir origen geográfico, fenotipos raciales o supuesto sustrato cultural común, caen en la misma ceguera y en el mismo esquema de confrontación de bloques y choque de civilizaciones que impulsa la derecha xenófoba. El mal llamado Estado Islámico ni es Estado ni es islámico, pues nada comparte con los más de 1.500 millones de musulmanes que hay en todo el mundo y que desde el primer momento están condenando estos y otros atentados similares. Hoy el foco está en París, pero cabe recordar que la mayoría de víctimas de la barbarie yihadista, en sus diferentes versiones y fracciones, son los propios musulmanes. El fanatismo religioso, sea del tipo que sea, es siempre enemigo del pueblo, como también lo son el imperialismo o las políticas racistas.
De la misma forma que criticamos las reacciones automáticas y simplistas, criticamos los análisis mecanicistas y unilaterales. El imperialismo occidental no es la única causa del fanatismo religioso ni de los atentados que este perpetra, aunque contribuye decididamente a seguir girando una rueda de acción/reacción mortífera y otorga una coartada política a quienes, en ambos bandos, tienen interés en apuntalar un mundo de bloques cerrados y enfrentados que dividen a los pueblos y a las clases trabajadoras. Los yihadistas se crean en las mezquitas radicalizadas y minoritarias, pero también en las cárceles, en los barrios deprimidos por el paro y la pobreza, en los escombros de los bombardeos.
Las intervenciones militares exteriores se suman a la política exterior comercial y económica de las grandes potencias con los países del Sur Global, a los muros y CIEs de la Europa Fortaleza, a los modelos de integración racial por asimilación y a las políticas de austeridad que, en todo el mundo, provocan pobreza, desigualdad y guerras. Ese es el caldo de cultivo del fanatismo. Combatirlo pasa por vaciarlo, no por verter aún más líquido incendiario.
Cerrar fronteras, suspender las libertades civiles, militarizar el espacio público, endurecer el Código Penal y agitar el odio racial es el verdadero programa del terrorismo. La perpetuación del Estado de Emergencia o los pretendidos Pactos Antiterroristas que no atacan las causas, sino solo los efectos, son solo soluciones cosméticas de cara a la galería, cuando no nuevas vueltas de tuerca en la espiral de terror global. La solidaridad es la ternura entre los pueblos, no la connivencia con quienes provocan el horror y alimentan la espiral de violencia. Por eso nos preocupa que la respuesta a estos atentados pase por reforzar los mismos valores y prácticas que buscan instaurar. O que se utilice esta matanza para criminalizar aún más a las y los refugiados que están llegando a Europa y que vienen precisamente huyendo del fundamentalismo religioso y del odio y muerte que genera.
Que los atentados de París se conviertan en el “11S europeo” no dependerá tanto del número final de víctimas sino de las reacciones y consecuencias políticas que se deriven. El ciclo de guerra global permanente, recortes de libertades y políticas racistas abierto desde 2001 explica en gran medida los ataques de París y debería suponer una lección para este nuevo desafío. Todavía estamos a tiempo. Sin embargo, las principales fuerzas políticas en Francia, España y Europa ya hablan de “la guerra del siglo XXI” y responden en clave de unidad nacional, seguridad policial y odio racial. Más que una respuesta, parece un programa electoral y de gobierno de la derecha más reaccionaria. Si dejamos que los Le Pen y Sarkozy de cada país lideren la respuesta contra el terror, solo encontraremos más odio y terror. El recuerdo de la guerra de Iraq y la gestión de los atentados del 11M en Madrid por parte del Gobierno de Aznar deberían servirnos como ejemplo.
Si las bombas consiguen vaciar las calles y quebrar la vida en común, la represión y el odio ocuparán el vacío. No es la hora del miedo ni de esconderse en casa, dejando el terreno libre a quienes, desde uno y otro lado, quieren levantar muros de desconfianza entre las clases populares. Es la hora del pueblo, de crear comunidades vivas, abiertas y solidarias. Porque allí donde hay gente organizada, no entra el fanatismo ni el odio, lleve etiqueta yihadista o neofascista. Solo cabe una respuesta: más democracia, más derechos, más comunidad. Nuestro más firme rechazo a todas las formas de odio y a quienes las alimentan desde cada bando solo es equiparable a nuestra más firme solidaridad y apoyo a quienes las sufren y a quienes las combaten. Solo el pueblo salva al pueblo. Solo los pueblos salvan a los pueblos.
Anticapitalistas, 14 de noviembre de 2015 http://www.anticapitalistas.org
viernes, 11 de septiembre de 2015
Manifestación por una política europea responsable
La solidaridad en la crisis de la migración reforzará una idea de Europa
más justa y democratizadora
A Europa le están sangrando las
fronteras y la expresión más descarnada de esto es la crisis humanitaria de los
refugiados sirios. Aunque pueda parecer lo contrario, no se trata éste de un
fenómeno nuevo sino de un estado de cosas común en un sistema-mundo que
alimenta conflictos geopolíticos, desigualdades y éxodos.
Los más de 20.000 migrantes
muertos en los últimos 20 años intentando entrar en Europa en un mar
Mediterráneo convertido en una gigantesca fosa común —una media de dos
migrantes muertos al día, a los que hay que sumar los desaparecidos, cuyo
número se desconoce— son la expresión más terrible y dramática de una política
migratoria que, como han denunciado incansablemente las organizaciones
sociales, poco o nada tiene que ver con el respeto a los derechos humanos. Son
las víctimas de la xenofobia institucional, de un racismo de guante blanco,
anónimo, legal, poco visible, pero constante. Son las consecuencias más
dramáticas de una política que ha intentado convertir a Europa en una
fortaleza. Un caldo de cultivo propicio al resurgimiento de las ultraderechas y
al encumbramiento de líderes que hacen del repliegue identitario y de la
cosificación y represión de los que llegan su principal capital político.
A pesar de que nos enfrentamos a
uno de los movimientos migratorios más importantes desde la II Guerra Mundial,
hemos de ser conscientes de que nuestras cifras de acogida son insignificantes
en relación con aquellas de los países fronterizos con Siria e Irak. Desde el
comienzo del conflicto sirio, Europa ha acogido a unos 300.000 refugiados, un
6% de los más de cinco millones que han huido del país, mientras que Líbano ha
acogido a 1,2 millones de refugiados, a pesar de contar con una población de
apenas 4,3 millones.
Estos datos
de la solidaridad de ciertos países de Oriente Próximo (que no todos) hacen
parecer aún más inaceptables las declaraciones de algunos miembros de nuestro
Gobierno, como Sáenz de Santamaría, quien, hace unos días, sostenía que la
capacidad para acoger refugiados de España está “muy saturada”. O las del
propio presidente Rajoy, quien, unos días después de afirmar que “una cosa es
solidaridad y otra es solidaridad a cambio de nada”, se enmendaba ante la
presión de la opinión pública declarando que “España no le va a negar el
derecho al asilo a nadie (…) Nunca lo ha hecho”. Incluso el ministro del
Interior, Fernández Díaz, ha seguido utilizando el tan manido argumento de que
el sistema de cuotas de refugiados fomenta el efecto llamada. El
mismo ministro responsable de la normalización de las devoluciones en caliente
que la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados ha denunciado como una
flagrante violación del derecho al asilo. ¿No sabe acaso que no hay mayor efecto
llamada que la miseria y las bombas? Nuestra responsabilidad histórica
en este momento, además de ofrecer refugio y garantías dignas a las poblaciones
que huyen de escenarios catastróficos, consiste en reflexionar y actuar por fin
sobre las causas que están detrás de los movimientos migratorios, comenzando
por la revisión y refundación de la política exterior, comercial y de
cooperación de la UE, y la de sus empresas transnacionales, corresponsables de
la desesperación que viven millones de personas en el Sur.
La lenta, tardía e insuficiente
reacción de los países e instituciones de la UE demuestra el modelo fallido de
la Europa-fortaleza. Un modelo organizado en torno al rechazo al migrante y no
a su acogida. En levantar vallas cada vez más altas, pero que siguen siendo
saltadas, haciendo cundir la confusión en las instituciones.
Mientras tanto la red de
ciudades-refugio, impulsada en el Estado español por gobiernos locales de
candidaturas del cambio, es un paso más en esta reconstrucción de lo político
desde abajo, avanzadilla del movimiento de ciudadanos que en los principales
países de tránsito y recepción se han organizado para dar acogida a los
refugiados. Tenemos que aprovechar este incipiente movimiento popular de
solidaridad europeo a favor de los migrantes/refugiados como impulso
democratizador para disputar una idea de Europa que apele a la justicia social
como elemento rector de su política interior, exterior y comercial. Que cada
cual tome partido porque, como decía Gramsci, la indiferencia es el peso muerto
de la historia. Y hoy, más que nunca, la indiferencia es la forma más
descarnada de tomar partido por la fatalidad.
Miguel Urbán es europarlamentario de Podemos.
lunes, 26 de enero de 2015
Syriza abre el camino del cambio en Europa
Hoy Grecia, mañana nuestro país...
Resultados provisionales, con el 90% escrutado, convierten a Syriza en la primera fuerza a dos diputados de la mayoría absoluta.
El partido homologable con el PP queda a 23 parlamentarios de Syriza. El partido homologable al PSOE, PASOK se convierte en la última fuerza parlamentaria, empatado con Griegos Independientes. To Potami y Aurora Dorada empatan y el Partido Comunista saca 15 diputados.
Una mala noticia para la mafia del dinero, para el PP, el PSOE, para Merkel... Una tarde de alegría y una buena noticia para los trabajadores y trabajadoras, para los jóvenes, para los mayores... para las mayorías, para los de abajo.
La campaña del miedo, las amenazas y las mentiras de los poderosos ha fracasado.
El Sur de Europa, que lleva años levantándose. Comenzamos a asumir nuestro destino, comenzamos a ganar.
Resultados provisionales, con el 90% escrutado, convierten a Syriza en la primera fuerza a dos diputados de la mayoría absoluta.
El partido homologable con el PP queda a 23 parlamentarios de Syriza. El partido homologable al PSOE, PASOK se convierte en la última fuerza parlamentaria, empatado con Griegos Independientes. To Potami y Aurora Dorada empatan y el Partido Comunista saca 15 diputados.
Una mala noticia para la mafia del dinero, para el PP, el PSOE, para Merkel... Una tarde de alegría y una buena noticia para los trabajadores y trabajadoras, para los jóvenes, para los mayores... para las mayorías, para los de abajo.
El Sur de Europa, que lleva años levantándose. Comenzamos a asumir nuestro destino, comenzamos a ganar.
miércoles, 11 de junio de 2014
PPSOE no nos representa
Eurodiputados de Izquierda Plural, de Podemos, de Esquerra Republicana, de Aralar y de Compromís-Equo, firman un manifiesto, junto con eurodiputados de otros Estados (en total 68), apoyando el referéndum sobre la Jefatura del Estado en España.
Mientras tanto, hoy, se ha consumado una nueva traición de la casta política hacia la democracia y los partidos del sistema, PP, PSOE, UPyD, UPN y Foro Asturias, han votado a favor de la ley orgánica de abdicación. Y también, la patronal, los dueños del PPSOE, proponen que los trabajadores y trabajadoras tengamos un período de prueba de un año (en el que se puede despedir sin alegar causa y sin indemnización) y que cuando se convoque una huelga haya una jornada de reflexión de un dia en la que no se pueda hacer llamamientos ni movilizaciones...
Por un referéndum sobre el futuro de la Jefatura del Estado en el Estado Español
El pasado 2 de junio, el Presidente del Gobierno Mariano Rajoy anunció la abdicación del jefe del Estado, Juan Carlos I de Borbón, tras 37 años de reinado.
Según se ha podido saber por los medios de comunicación, la abdicación se venía preparando desde hace algunos meses en secreto, y se plantea ahora como un proceso exprés para que su sucesor dinástico, Felipe de Borbón, pueda asumir la jefatura del Estado a mayor brevedad posible y ser coronado en las próximas semanas.
Todo el proceso se ha planteado como un cambio acelerado en la corona (con trámite de urgencia parlamentario incluido) sin que se haya permitido debate ciudadano alguno. Todos y cada uno de los pasos se han venido diseñando en secreto desde hace algunos meses, y el proceso se plantea como un pacto en los despachos y a puerta cerrada, a espaldas de los y las ciudadanas.
La ciudadanía reclama hoy en día en toda Europa un mayor protagonismo en la esfera pública, y es responsabilidad de los gobernantes permitir que las cuestiones que afectan a lo más elemental del gobierno de cualquier país, pueda ser debatido y decido de forma democrática. Por ello, no entendemos que en pleno Siglo XXI se prive a la ciudadanía del poder de decisión de un elemento tan importante para la configuración de un país como es su jefatura de Estado, y el relevo se plantee en forma de secuestro democrático de la decisión popular.
Una de las razones de la altísima abstención en las últimas elecciones europeas tiene que ver precisamente con la lejanía de la ciudadanía en la toma de decisiones de especial trascendencia que afectan a sus vidas sin someterlas a su consideración.
Es responsabilidad de todos y todas las europeas definir y trabajar por un democracia plena, que permita someter a debate y a sufragio los elementos más esenciales del sistema de gobierno, en Europa y en los Estados miembros, y también el derecho de los pueblos a decidir sobre su futuro y de cómo quieren relacionarse con los Estados de los que hoy forman parte.
En este sentido, creemos que en el Estado Español, debe abrirse un proceso constituyente donde se resuelva la forma de Estado, y en el que se parta del respeto al derecho a decidir de los pueblos que conforman la realidad plurinacional del Estado y que son sujetos políticos con derecho a decidir como tales.
Es por ello que los y las diputadas al Parlamento Europeo abajo firmantes, queremos expresar nuestro apoyo a las reivindicaciones democráticas en el Estado Español y por todo ello, pedimos:
1) Que se permita la celebración de un Referéndum en el Estado Español, sobre el futuro de la monarquía, que permita a la ciudadanía elegir libremente la forma de Estado que prefieren, monárquica o republicana, para abrir un proceso constituyente en el que se resuelva la forma de Estado y que se reconozca el derecho a decidir de los pueblos que conforman la realidad plurinacional del Estado.
2) Rechazamos la manera en que se ha conducido el proceso desde hace meses, con pleno secretismo y evitando debate alguno, y la urgencia del trámite que sólo pretende esquivar el debate.
3) Damos apoyo a las movilizaciones que estos días se están produciendo en las calles del Estado y que reclaman poder hacer un referéndum sobre la forma de Estado.
4) Pedimos a las formaciones políticas representadas en el Congreso de los Diputados y Senado que voten en contra de la ley sucesoria que apuntalará el proceso y que se someterá a votación este miércoles día 11 de junio.
5) Exigimos al Gobierno español que replantee y detenga el proceso, y en diálogo con el conjunto de fuerzas políticas reconduzca la situación, permitiendo un debate y una decisión democrática sobre el futuro de la Jefatura del Estado para abrir el proceso constituyente
Mientras tanto, hoy, se ha consumado una nueva traición de la casta política hacia la democracia y los partidos del sistema, PP, PSOE, UPyD, UPN y Foro Asturias, han votado a favor de la ley orgánica de abdicación. Y también, la patronal, los dueños del PPSOE, proponen que los trabajadores y trabajadoras tengamos un período de prueba de un año (en el que se puede despedir sin alegar causa y sin indemnización) y que cuando se convoque una huelga haya una jornada de reflexión de un dia en la que no se pueda hacer llamamientos ni movilizaciones...
Por un referéndum sobre el futuro de la Jefatura del Estado en el Estado Español
El pasado 2 de junio, el Presidente del Gobierno Mariano Rajoy anunció la abdicación del jefe del Estado, Juan Carlos I de Borbón, tras 37 años de reinado.
Según se ha podido saber por los medios de comunicación, la abdicación se venía preparando desde hace algunos meses en secreto, y se plantea ahora como un proceso exprés para que su sucesor dinástico, Felipe de Borbón, pueda asumir la jefatura del Estado a mayor brevedad posible y ser coronado en las próximas semanas.
Todo el proceso se ha planteado como un cambio acelerado en la corona (con trámite de urgencia parlamentario incluido) sin que se haya permitido debate ciudadano alguno. Todos y cada uno de los pasos se han venido diseñando en secreto desde hace algunos meses, y el proceso se plantea como un pacto en los despachos y a puerta cerrada, a espaldas de los y las ciudadanas.
La ciudadanía reclama hoy en día en toda Europa un mayor protagonismo en la esfera pública, y es responsabilidad de los gobernantes permitir que las cuestiones que afectan a lo más elemental del gobierno de cualquier país, pueda ser debatido y decido de forma democrática. Por ello, no entendemos que en pleno Siglo XXI se prive a la ciudadanía del poder de decisión de un elemento tan importante para la configuración de un país como es su jefatura de Estado, y el relevo se plantee en forma de secuestro democrático de la decisión popular.
Una de las razones de la altísima abstención en las últimas elecciones europeas tiene que ver precisamente con la lejanía de la ciudadanía en la toma de decisiones de especial trascendencia que afectan a sus vidas sin someterlas a su consideración.
Es responsabilidad de todos y todas las europeas definir y trabajar por un democracia plena, que permita someter a debate y a sufragio los elementos más esenciales del sistema de gobierno, en Europa y en los Estados miembros, y también el derecho de los pueblos a decidir sobre su futuro y de cómo quieren relacionarse con los Estados de los que hoy forman parte.
En este sentido, creemos que en el Estado Español, debe abrirse un proceso constituyente donde se resuelva la forma de Estado, y en el que se parta del respeto al derecho a decidir de los pueblos que conforman la realidad plurinacional del Estado y que son sujetos políticos con derecho a decidir como tales.
Es por ello que los y las diputadas al Parlamento Europeo abajo firmantes, queremos expresar nuestro apoyo a las reivindicaciones democráticas en el Estado Español y por todo ello, pedimos:
1) Que se permita la celebración de un Referéndum en el Estado Español, sobre el futuro de la monarquía, que permita a la ciudadanía elegir libremente la forma de Estado que prefieren, monárquica o republicana, para abrir un proceso constituyente en el que se resuelva la forma de Estado y que se reconozca el derecho a decidir de los pueblos que conforman la realidad plurinacional del Estado.
2) Rechazamos la manera en que se ha conducido el proceso desde hace meses, con pleno secretismo y evitando debate alguno, y la urgencia del trámite que sólo pretende esquivar el debate.
3) Damos apoyo a las movilizaciones que estos días se están produciendo en las calles del Estado y que reclaman poder hacer un referéndum sobre la forma de Estado.
4) Pedimos a las formaciones políticas representadas en el Congreso de los Diputados y Senado que voten en contra de la ley sucesoria que apuntalará el proceso y que se someterá a votación este miércoles día 11 de junio.
5) Exigimos al Gobierno español que replantee y detenga el proceso, y en diálogo con el conjunto de fuerzas políticas reconduzca la situación, permitiendo un debate y una decisión democrática sobre el futuro de la Jefatura del Estado para abrir el proceso constituyente
lunes, 11 de noviembre de 2013
Conferencia Política del PSOE
¿Rectificación o nuevas mentiras?
Durante tres días se ha celebrado la Conferencia del PSOE, en el Palacio Municipal de Congresos, con todo lujo de escenografía estilo norteamericana, discursos encendidos, sonrisas, apretones de manos enérgicos y, sobre todo, promesas, muchas promesas que saben que no cumplirán.
La operación de marketing puesta en marcha para intentar recuperar votos incluye propuestas fiscales de rebaja de impuestos por abajo, rechazo a la reforma laboral, cambio de relaciones con la iglesia católica en el tema de la asignatura confesional en la escuela pública y pago del IBI, loas al ecologismo y al feminismo, etc.
Si se analizan una a una las promesas, nos encontramos que en todo aquello que plantean cambiar son aspectos que el mismo PSOE impuso cuando gobernó.
La reforma del Impuesto de Patrimonio para que los millonarios no pagaran fue una ley del PSOE, impulsada por la ministra Elena Salgado (millonaria en patrimonio también ella) que hoy trabaja para REPSOL, la congelación de las pensiones fue impuesta, por primera vez, por el gobierno del PSOE, la “reforma” laboral contra los trabajadores/as fue impulsada decididamente por este partido, lo mismo que los continuos chalaneos con la iglesia católica, aprobando y manteniendo leyes en la que se la financia con fondos públicos, se la exonera del IBI y se mantiene una asignatura de adoctrinamiento en la enseñanza pública, el impulso del antiecológico y antieconómico AVE fue orgullo del PSOE, lo mismo que el cierre de la media distancia de RENFE y el inicio de la privatización de esta compañía estatal y así hasta mil ejemplos recientes más.
Ruvalcaba desesperado, y no es para menos, gritaba en su discurso: “No somos iguales, no somos iguales”. Y, ciertamente, el PSOE no es igual al PP. No son iguales, pero sí son muy, muy, pero que muy, parecidos y cada vez más parecidos. No son iguales, pero cuando gobiernan actúan prácticamente igual.
Podemos decir que en lo fundamental son idénticos, aunque tienen distintas imágenes y, en sus márgenes, se dirigen a distintos segmentos del electorado, lo que hace que el discurso de sus dirigentes se centre en exagerar sus diferencias y en lo que les refuerza a ambos. Vamos, como si fueran Coca-Cola y Pepsi-Cola, una con la imagen familiar y otra con la juvenil. Pero eso sí, los dos son partidos defensores activos y convencidos del capitalismo, de la gran Banca, de la monarquía, del sistema hipotecario, de la represión a los movimientos sociales... Los dos son partidos metidos hasta las trancas en la corrupción, el amiguismo, el oportunismo político, el clientelismo, el espionaje a los ciudadanos, el apoyo a las guerras exteriores del imperio… y en la mentira como fórmula de convencimiento.
Donde sí hay más diferencias es en su militancia y, sobre todo, en sus votantes. En el PSOE queda gente de izquierdas que espera un cambio de las políticas de ese partido, aunque reflexionando y repasando la historia reciente de ese partido puede darse cuenta de que ese cambio es imposible, porque el PSOE está pervertido.
El catedrático Vicens Navarro ha escrito un artículo sobre el fraude fiscal en España, haciendo referencia a una serie de artículos que ha publicado el New York Times y que ha sido silenciada por toda la prensa española (de “derechas” y de “izquierdas”). En ellos se expone una larga lista de 569 evasores fiscales españoles que tenían cuentas sin declarar en el banco suizo HSBC. En ella aparecen numerosos miembros del PP y también los nombres de varios dirigentes y ex dirigentes del PSOE, entre ellos Narcis Serra (ex Ministro de Defensa), Miguel Boyer (ex Ministro de Economía), Carlos Sochaga (ex Ministro de Industria), Jordi Sevilla (ex Ministro de Administraciones Públicas), Julián García Vargas (ex Ministro de Defensa), Eduardo Serra (ex Secretario de Defensa con el PSOE y Ministro con el PP), etc. Nadie se ha querellado hasta ahora contra Vicens Navarro ni contra el NYT.
Pero más aun, si seguimos a los dirigentes del PSOE en sus trayectorias, en sus formas de vida, en sus inversiones, en sus discursos, en sus actitudes, no encontramos apenas diferencias de fondo, ni de actuaciones, ni de honradez con los dirigentes del PP. Los casos más recientes de corrupción (Barcenas y EREs) nos lo recuerdan.
¿Hay esperanza de cambio en el PSOE?
Desgraciadamente, el único cambio esperable es el que anuncia esta Conferencia propagandística: un cambio de imagen. Luego vendrán nuevos “cambios” del mismo calado. Pronto tendrán un candidato o candidata que mirando a los ojos a la gente y aparentando sinceridad (un “buen político” tiene que ser un buen actor), nos pedirá que le creamos, nos dirá que no nos va a defraudar, que es de izquierdas, que está preocupado/a por los más desfavorecidos, que va a hacer esto y aquello, que esta vez si… ¿Nos acordamos de las promesas de Zapatero? “Jamás, jamás, jamás tocaré las políticas sociales”.
Y esto no es cuestión sólo del PSOE. Es cuestión también de la deriva de la socialdemocracia en toda Europa. Esos partidos, que se reclamaban del marxismo reformista (Kautsky) y que vendían el cambio gradual del capitalismo al socialismo, abandonaron después el marxismo (en España con Felipe González), diluyeron, hasta borrarlas, sus referencias al socialismo y han terminado por ofrecerse al gran capital como los mejores gestores de sus sistema, como los que mejor engañan a la clase trabajadora.
Es suficiente con repasar nuestra historia reciente y analizar el papel que en ella ha cubierto el PSOE. La reforma del Artículo 135 de la Constitución (en alianza con el PP y toda la derecha) para poner los mandatos de los organismo internacionales por encima de nuestras necesidades, el indulto a Alfredo Sáenz, Consejero Delegado del Banco de Santander (que fue el último decreto que sacó el gobierno Zapatero), las SICAV (para que sus valedores y sus amigos evadieran legalmente impuestos), la reducción de impuestos a los ricos, etc.
O no hay más que ver lo que hacen los partidos mal llamados socialistas cuando gobiernan.
En Grecia, aliados a la derecha y aplicando los criminales recortes (a la vez que desapareciendo casi del espectro electoral).
En Francia gobernando con un Hollande que aplica esos mismos recortes, abandera los retrocesos sociales, incrementa la represión, impulsa las guerras neocolonialistas en África (Mali, Chad, Libia, Siria…), alienta el racismo y hasta llega a deportar a una niña de 15 años de padre kosovar y madre italiana, Leonarda Dibrani, detenida en un autobús escolar, etc., y dando alas a una extrema derecha en crecimiento, gracias a las políticas antisociales de los que se denominan de izquierdas.
En Austria gobernando por segundo mandato con la derecha, el Partido Popular, aplicando los recortes sociales, mientras crece también la extrema derecha.
En Alemania en conversaciones con Merkel para hacerse un hueco, de nuevo, en un gobierno antisocial que amenaza a todos los trabajadores/as europeos y, especialmente, a los del sur.
Y lo que es peor y más bochornoso, en Italia gobernando con el partido parafascista de Berlusconi...
En todos los casos hay un denominador común: la burocracia ex socialdemócrata quiere salvar sus privilegios o sus puestos de “trabajo”. Sólo eso.
Y para eso, también en nuestro país, han puesto en marcha una nueva campaña de promesas que incumplirán, si les dejamos volver a llegar al gobierno. Lo mismo que si creemos las promesas que nos hará el otro buey que tira de la carreta destartalada del capitalismo terminal: el PP.
Que es lo mejor que nos podría pasar: que el PSOE desapareciera y que quienes se sienten de verdad socialistas formaran un nuevo partido y que la izquierda anticapitalista se agrupara, como en Grecia, en torno a un programa de cambios reales.
¡PSOE, PP la misma política es!
Los Molinos. 11 de noviembre de 2013.
Adolfo Rodríguez Gil
Durante tres días se ha celebrado la Conferencia del PSOE, en el Palacio Municipal de Congresos, con todo lujo de escenografía estilo norteamericana, discursos encendidos, sonrisas, apretones de manos enérgicos y, sobre todo, promesas, muchas promesas que saben que no cumplirán.
La operación de marketing puesta en marcha para intentar recuperar votos incluye propuestas fiscales de rebaja de impuestos por abajo, rechazo a la reforma laboral, cambio de relaciones con la iglesia católica en el tema de la asignatura confesional en la escuela pública y pago del IBI, loas al ecologismo y al feminismo, etc.
Si se analizan una a una las promesas, nos encontramos que en todo aquello que plantean cambiar son aspectos que el mismo PSOE impuso cuando gobernó.
La reforma del Impuesto de Patrimonio para que los millonarios no pagaran fue una ley del PSOE, impulsada por la ministra Elena Salgado (millonaria en patrimonio también ella) que hoy trabaja para REPSOL, la congelación de las pensiones fue impuesta, por primera vez, por el gobierno del PSOE, la “reforma” laboral contra los trabajadores/as fue impulsada decididamente por este partido, lo mismo que los continuos chalaneos con la iglesia católica, aprobando y manteniendo leyes en la que se la financia con fondos públicos, se la exonera del IBI y se mantiene una asignatura de adoctrinamiento en la enseñanza pública, el impulso del antiecológico y antieconómico AVE fue orgullo del PSOE, lo mismo que el cierre de la media distancia de RENFE y el inicio de la privatización de esta compañía estatal y así hasta mil ejemplos recientes más.
Ruvalcaba desesperado, y no es para menos, gritaba en su discurso: “No somos iguales, no somos iguales”. Y, ciertamente, el PSOE no es igual al PP. No son iguales, pero sí son muy, muy, pero que muy, parecidos y cada vez más parecidos. No son iguales, pero cuando gobiernan actúan prácticamente igual.
Podemos decir que en lo fundamental son idénticos, aunque tienen distintas imágenes y, en sus márgenes, se dirigen a distintos segmentos del electorado, lo que hace que el discurso de sus dirigentes se centre en exagerar sus diferencias y en lo que les refuerza a ambos. Vamos, como si fueran Coca-Cola y Pepsi-Cola, una con la imagen familiar y otra con la juvenil. Pero eso sí, los dos son partidos defensores activos y convencidos del capitalismo, de la gran Banca, de la monarquía, del sistema hipotecario, de la represión a los movimientos sociales... Los dos son partidos metidos hasta las trancas en la corrupción, el amiguismo, el oportunismo político, el clientelismo, el espionaje a los ciudadanos, el apoyo a las guerras exteriores del imperio… y en la mentira como fórmula de convencimiento.
Donde sí hay más diferencias es en su militancia y, sobre todo, en sus votantes. En el PSOE queda gente de izquierdas que espera un cambio de las políticas de ese partido, aunque reflexionando y repasando la historia reciente de ese partido puede darse cuenta de que ese cambio es imposible, porque el PSOE está pervertido.
El catedrático Vicens Navarro ha escrito un artículo sobre el fraude fiscal en España, haciendo referencia a una serie de artículos que ha publicado el New York Times y que ha sido silenciada por toda la prensa española (de “derechas” y de “izquierdas”). En ellos se expone una larga lista de 569 evasores fiscales españoles que tenían cuentas sin declarar en el banco suizo HSBC. En ella aparecen numerosos miembros del PP y también los nombres de varios dirigentes y ex dirigentes del PSOE, entre ellos Narcis Serra (ex Ministro de Defensa), Miguel Boyer (ex Ministro de Economía), Carlos Sochaga (ex Ministro de Industria), Jordi Sevilla (ex Ministro de Administraciones Públicas), Julián García Vargas (ex Ministro de Defensa), Eduardo Serra (ex Secretario de Defensa con el PSOE y Ministro con el PP), etc. Nadie se ha querellado hasta ahora contra Vicens Navarro ni contra el NYT.
Pero más aun, si seguimos a los dirigentes del PSOE en sus trayectorias, en sus formas de vida, en sus inversiones, en sus discursos, en sus actitudes, no encontramos apenas diferencias de fondo, ni de actuaciones, ni de honradez con los dirigentes del PP. Los casos más recientes de corrupción (Barcenas y EREs) nos lo recuerdan.
¿Hay esperanza de cambio en el PSOE?
Desgraciadamente, el único cambio esperable es el que anuncia esta Conferencia propagandística: un cambio de imagen. Luego vendrán nuevos “cambios” del mismo calado. Pronto tendrán un candidato o candidata que mirando a los ojos a la gente y aparentando sinceridad (un “buen político” tiene que ser un buen actor), nos pedirá que le creamos, nos dirá que no nos va a defraudar, que es de izquierdas, que está preocupado/a por los más desfavorecidos, que va a hacer esto y aquello, que esta vez si… ¿Nos acordamos de las promesas de Zapatero? “Jamás, jamás, jamás tocaré las políticas sociales”.
Y esto no es cuestión sólo del PSOE. Es cuestión también de la deriva de la socialdemocracia en toda Europa. Esos partidos, que se reclamaban del marxismo reformista (Kautsky) y que vendían el cambio gradual del capitalismo al socialismo, abandonaron después el marxismo (en España con Felipe González), diluyeron, hasta borrarlas, sus referencias al socialismo y han terminado por ofrecerse al gran capital como los mejores gestores de sus sistema, como los que mejor engañan a la clase trabajadora.
Es suficiente con repasar nuestra historia reciente y analizar el papel que en ella ha cubierto el PSOE. La reforma del Artículo 135 de la Constitución (en alianza con el PP y toda la derecha) para poner los mandatos de los organismo internacionales por encima de nuestras necesidades, el indulto a Alfredo Sáenz, Consejero Delegado del Banco de Santander (que fue el último decreto que sacó el gobierno Zapatero), las SICAV (para que sus valedores y sus amigos evadieran legalmente impuestos), la reducción de impuestos a los ricos, etc.
O no hay más que ver lo que hacen los partidos mal llamados socialistas cuando gobiernan.
En Grecia, aliados a la derecha y aplicando los criminales recortes (a la vez que desapareciendo casi del espectro electoral).
En Francia gobernando con un Hollande que aplica esos mismos recortes, abandera los retrocesos sociales, incrementa la represión, impulsa las guerras neocolonialistas en África (Mali, Chad, Libia, Siria…), alienta el racismo y hasta llega a deportar a una niña de 15 años de padre kosovar y madre italiana, Leonarda Dibrani, detenida en un autobús escolar, etc., y dando alas a una extrema derecha en crecimiento, gracias a las políticas antisociales de los que se denominan de izquierdas.
En Austria gobernando por segundo mandato con la derecha, el Partido Popular, aplicando los recortes sociales, mientras crece también la extrema derecha.
En Alemania en conversaciones con Merkel para hacerse un hueco, de nuevo, en un gobierno antisocial que amenaza a todos los trabajadores/as europeos y, especialmente, a los del sur.
Y lo que es peor y más bochornoso, en Italia gobernando con el partido parafascista de Berlusconi...
En todos los casos hay un denominador común: la burocracia ex socialdemócrata quiere salvar sus privilegios o sus puestos de “trabajo”. Sólo eso.
Y para eso, también en nuestro país, han puesto en marcha una nueva campaña de promesas que incumplirán, si les dejamos volver a llegar al gobierno. Lo mismo que si creemos las promesas que nos hará el otro buey que tira de la carreta destartalada del capitalismo terminal: el PP.
Que es lo mejor que nos podría pasar: que el PSOE desapareciera y que quienes se sienten de verdad socialistas formaran un nuevo partido y que la izquierda anticapitalista se agrupara, como en Grecia, en torno a un programa de cambios reales.
¡PSOE, PP la misma política es!
Los Molinos. 11 de noviembre de 2013.
Adolfo Rodríguez Gil
sábado, 6 de julio de 2013
Golpe y dictadura militar en Egipto, impulsado por Estados Unidos y la Unión Europea
Los partidos del sistema en España apoyan o miran para
otro lado frente a la toma del gobierno por el ejército egipcio, los asesinatos
de la nueva dictadura, las detenciones y las desapariciones
Decenas de muertos y centenares de heridos, detenidos y
secuestrados en los primeros días del golpe de Estado en Egipto, que se ha
apoyado hipócritamente en movilizaciones populares, a las que traicionará y ya
está traicionando. Nada se puede esperar de un ejército corrupto y teledirigido
desde los Estados Unidos. Las aspiraciones democráticas, laícas y de mejora del
nivel de vida de gran parte del pueblo egipcio no tienen nada que ver con un
golpe militar
Lo que está pasando en el norte de África marca el camino de un nuevo
colonialismo, europeo y norteamericano, que sin duda tendrá repercusiones en
los próximos años en toda la política internacional y en nuestros países.
Si en el siglo XIX el colonialismo se justificó política
y mediáticamente como la llevada de la "civilización" y del cristianismo a los pueblos “atrasados”, paganos o "salvajes", hoy la coartada del capitalismo es la lucha contra el islamismo, cuando les interesa, o contra los regímenes laícos cuando les interesa (Siria, Afganistán...).
Hoy, como ayer, no hay nada de ideológico ni religioso en
estas actuaciones imperialistas. Es el siempre prosaico beneficio del gran
capital el que sacrifica a los pueblos, ya sea por el petróleo (como en Irak o
Somalia), el gas natural (como en Afganistán o Argelia), el uranio (como en Mali),
etc. Estas razones, unidas al afianzamiento del Estado terrorista, racista y
expansionista de Israel, a la lucha por las fuentes de recursos africanos, a la
competencia intercapitalista por los mismos, y también al juego de política
internacional de ocupar espacios para que no los ocupe el adversario (vease,
por ejemplo, el capitalismo estatalista-estalinista chino), están llevando el continente
africano a una etapa previa a la independencia de las colonias.
En nuestro país, como en el resto de Europa estas cosas
se están viendo como algo lejano y se están siguiendo a través de la
desinformación manipuladora de las empresas de la comunicación. Da igual que
leas El País, El Mundo, La Razón, que oigas Radio Nacional, la Ser o
Intereconomía. El mensaje es el mismo... Una justificación que encubre una bienvenida, cínica o hipócrita, al
golpe de Estado y una puesta en segundo lugar de sus consecuencias nefastas para el pueblo egipcio y la expresión.
Como ejemplo lo que esta mañana he oido en Radio Nacional: "decenas de muertos en incidentes protagonizados por los seguidores de Mursi". Curioso protagonismo en los incidentes el de los muertos. Es la metáfora de las palomas que disparan a las escopetas. ¿Cómo tendrá el "alma" quien ha redactado esa "noticia"?.
Lo mismo pasa con los principales partidos políticos. La
misma postura, idéntica, calcada, del PP y del PSOE. Ambos partidos no nombran
siquiera que ha habido un golpe de Estado contra los resultados electorales,
que había dado una abrumadora mayoría a los Hermanos Musulmanes. Es la misma
posición que adoptaron cuando el FIS ganó las elecciones en Argelia y la Unión
Europea impulsó un golpe de Estado que llevó a una guerra civil en ese país con
más de cien mil muertos y desaparecidos, torturas,
encarcelamientos, exilio y emigración forzada.
No es de extrañar. El PP, servidor incondicional de la
política exterior del imperialismo norteamericano, como acaba de demostrar con
el vergonzoso acoso al presidente boliviano, ha hecho lo que de él se podía
esperar: "Aquí estamos para lo que deseen mandar... y si de paso nos cae
algo...".
El PSOE, con su tradicional hipocresía, intenta nadar y
guardar la ropa. Ayer Elena Valenciano hacía un discurso calcado del del PP, diciendo que esperan que los militares devuelvan Egipto a la senda democrática contando
con todos, bla, bla, bla... y ni una palabra de los centenares de detenciones,
los asesinatos de ayer por el ejército, el secuestro del presidente electo, la
prohibición de los partidos islamistas, el cierre de periódicos, emisoras de
radio y televisión... No hace falta recordar que este partido ha obrado igual en
casos recientes como la invasión de Mali o más lejanos como el apoyo al golpe
militar en Argelia y que cuando dice algo que suena a progresista no es más que un intento de parar su creciente deterioro o de desgastar a un deriorado PP. Hay que recordar, porque esto no lo cuenta El País ni la
SER, medios a los que algunos/as siguen porque los consideran "progresistas",
que el partido del anterior dictador de Egipto, Mubarak, ladrón y criminal, formaba
parte de la Internacional Socialista, como también lo era el del dictador de
Túnez, Alí. Cuando estas dictaduras gobernaban con sangre sus países para
robar, no oímos ninguna crítica del PSOE, ni pidieron que se les expulsara de
la Internacional Socialista. Pero hace unas semanas la misma Elena Valenciano
ayudaba a calentar el ambiente del golpe que se veía venir, haciendo unas declaraciones contra el presidente Mursi, hoy secuestrado. La hipocresía, la mentira se ha instalado en el ADN
de un partido, el PSOE, que demuestra día a día que es irrecuperable para los
planteamientos de la izquierda.
Pero, lo que más me ha sorprendido es la postura de IU, o
al menos las declaraciones de su más conocido respresentante internacional, Willy
Meyer (mi compañero de universidad y de cárcel durante la dictadura), que no se
diferencian mucho de las del PPSOE y que, hasta ahora, no han sido desmentidas
o matizadas. En estas declaraciones, hechas el jueves pasado, dice, entre otras cosas, que espera y desea que las
fuerzas armadas garanticen una transición cuanto antes... Para quien no lo
sepa, el ejército egipcio es un poder dentro del poder, ha gobernado ese país
durante más de cuarenta años, su alto mando está involucrado en los grandes
negocios, son de formación y obediencia norteamericana... Es cierto que el
mensaje diplomático, con su hipocresía, suele contagiar a quien se mueve por
esos inmorales espacios, pero yo no esperaba tanta complicidad de Willy. Pongo
una noticia al respecto, para que se conozcan estas declaraciones, tan faltas
de ética como de perspectiva política:
"El eurodiputado de Izquierda Unida (IU), Willy
Meyer, manifestó este jueves que el Ejército debe “garantizar” la transición
hacia un “proceso constituyente laico” que asuma las “reivindicaciones
sociales” de los egipcios.
Meyer hizo estas declaraciones a Servimedia en relación al derrocamiento del expresidente Mohamed Mursi, de quien añadió que, mientras el pueblo exigía reivindicaciones sociales en pro de una mayor calidad de vida, el exmandatario introdujo un factor “sectario”, impuesto por los Hermanos Musulmanes, que nunca había estado en la movilización civil.
Criticó que Mursi trató de sacar adelante una “Constitución fundamentalista, integrista”, lo que generó un “descontento social importante”, así como una situación de “inestabilidad”, con cinco dimisiones de sendos ministros, y la advertencia de las Fuerzas Armadas de que si no planteaba un gobierno de concentración, de unidad, le daban un ultimátum. “Ultimátum que se cumplió ayer”, dijo.
Este eurodiputado de IU pidió que “se abra de verdad un proceso que cumpla con las reivindicaciones de la revolución”. “Yo espero y deseo que las fuerzas armadas garanticen esa transición cuanto antes”, dijo.
Tras señalar que “todos los golpes” de Estado son “injustificables”, el también responsable de política internacional de Izquierda Unida, añadió que lo que hay ahora en Egipto es “un hecho consumado” y que Egipto pasa por un “momento crítico”.
Además, destacó la sintonía entre el pueblo egipcio y el Ejército y abogó por “exigir a las Fuerzas Armadas que convoquen cuanto antes unas elecciones” para que “se pueda elaborar una Constitución con la participación de todos, que no sea sectaria, que sea laica” y que “recoja de una vez por todas las reivindicaciones de la revolución de Tahrir”.
Ese proceso es necesario también para que “el Ejército vuelva a los cuarteles y nunca más las Fuerzas Armadas jueguen el papel que han jugado a lo largo de todo este proceso”.
Meyer hizo estas declaraciones a Servimedia en relación al derrocamiento del expresidente Mohamed Mursi, de quien añadió que, mientras el pueblo exigía reivindicaciones sociales en pro de una mayor calidad de vida, el exmandatario introdujo un factor “sectario”, impuesto por los Hermanos Musulmanes, que nunca había estado en la movilización civil.
Criticó que Mursi trató de sacar adelante una “Constitución fundamentalista, integrista”, lo que generó un “descontento social importante”, así como una situación de “inestabilidad”, con cinco dimisiones de sendos ministros, y la advertencia de las Fuerzas Armadas de que si no planteaba un gobierno de concentración, de unidad, le daban un ultimátum. “Ultimátum que se cumplió ayer”, dijo.
Este eurodiputado de IU pidió que “se abra de verdad un proceso que cumpla con las reivindicaciones de la revolución”. “Yo espero y deseo que las fuerzas armadas garanticen esa transición cuanto antes”, dijo.
Tras señalar que “todos los golpes” de Estado son “injustificables”, el también responsable de política internacional de Izquierda Unida, añadió que lo que hay ahora en Egipto es “un hecho consumado” y que Egipto pasa por un “momento crítico”.
Además, destacó la sintonía entre el pueblo egipcio y el Ejército y abogó por “exigir a las Fuerzas Armadas que convoquen cuanto antes unas elecciones” para que “se pueda elaborar una Constitución con la participación de todos, que no sea sectaria, que sea laica” y que “recoja de una vez por todas las reivindicaciones de la revolución de Tahrir”.
Ese proceso es necesario también para que “el Ejército vuelva a los cuarteles y nunca más las Fuerzas Armadas jueguen el papel que han jugado a lo largo de todo este proceso”.
Desde aquí, desde este pequeño rincón del mundo, mi
solidaridad con el pueblo egipcio, con todos los que, islamistas o no, van a seguir
sufriendo la dictadura del capital en ese país, pero ahora con mayor represión.
Adolfo Rodríguez Gil
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